martes, 26 de noviembre de 2013

Plaza Pushkinskaya: La estatua que caminó hasta el Museo del Ateísmo

"En el cruce de Gorki con el Anillo de los Bulevares se abre la plaza Pushkin, con la estatua correspondiente, una pieza excelente de Opekushuin y en esta zona se edita el periódico Novedades de Moscú, uno de los instrumentos clave en la revisión crítica de la perestroika dirigida al exterior, y enfrente el nuevo edificio de Izvestia, porque estamos en una zona urbana 'periodística' y en un mismo espacio están las redacciones de Tiempos Nuevos, Mundo Nuevo (Novi Mir), la antigua redacción de Pravda, hoy ocupada por Trud, el diario de los sindicatos".

(Vázquez Moltalbán, M. (1990) Moscú de la Revolución. Barcelona: Ed. Random House Mondadori, 2005, p.115)


"La iglesia de la Resurrección [de Barashí, cerca de la Lubianka] perdería su corona y toda su rica decoración doscientos años después, al ser ocupada por la dirección del Gulag. La corona fue entregada al Museo del Ateísmo alojado en el monasterio de la Pasión, y desapareció cuando este último fue demolido".

(Pigariova, T. (2001) Autobiografía de Moscú. Barcelona: Ed. Laertes, 2001, p.60)


"De las muchas revoluciones vividas en los últimos tiempos en Rusia, la más peculiar fue la revolución publicitaria. Gabriel García Márquez, que visitó la URSS durante el Festival Internacional de la Juventud en 1957, y no sabemos si dejó plantado algún árbol en el Parque de la Amistad, tituló sus memorias rusas Veintiún millones de kilómetros cuadrados sin ningún anuncio de Coca-Cola. Por supuesto, el primer anuncio extranjero aparecido en 1992 fue el de Coca-Cola sobre un edificio de la plaza Pushkin, frente al McDonald's más grande del mundo inaugurado poco antes. En aquellos años, las colas en el McDonald's, cuya visita les parecía a los moscovitas como un breve viaje al extranjero, eran comparables sólo con las del mausoleo de Lenin. No faltaron las propuestas jocosas de unir las dos colas, plasmadas en la obra clásica del sotsart (conceptualismo soviético), McLenin, de Alexander Kosolápov. Las colas se extinguieron hace tiempo y una red de Bistrots Rusos pretende hacer la competencia nacional a la omnipresente cadena".

(Pigariova, T. (2001) Autobiografía de Moscú. Barcelona: Ed. Laertes, 2001, p.80)


"«Pushkin es nuestro todo», dijo un crítico del siglo XIX y nadie se lo discute. Este poeta genial, descendiente de un etíope ahijado de Pedro I, se convirtió en el símbolo de la cultura rusa y su monumento, posiblemente el más bello de Moscú, es el mejor ejemplo del destino humano que viven las piedras.

El cincuenta aniversario del liceo donde había estudiado el poeta animó a Alejandro II a promover una subscripción para un monumento a Pushkin. El plan inicial era instalarlo en San Petersburgo pero, al no encontrar un sitio adecuado en la capital repleta de zares, optaron por Moscú, su ciudad natal. A la tercera va la vencida, y sólo tras la tercera convocatoria apareció un proyecto digno, «con sencillez, naturalidad y quietud de la postura». Para gran sorpresa del jurado resultó ser obra de Aleksandr Opekushin, un antiguo siervo que estudió arte merced a su amo y que se compró a sí mismo dos años antes de la abolición de la servidumbre de la gleba. Los periódicos echaban chispas: «¡¿Qué pinta nuestra Academia de Bellas Artes si un campesino siervo puede aventajar a todos nuestros académicos?!». Lo primero que hizo el rector de la Academia, donde Opekushin tenía su taller, fue echarle a la calle sin dejarle tiempo para trasladar la escultura del mítico cronista Néstor (personaje del Borís Godunov de Pushkin), fruto de dos años de trabajo. Opekushin tuvo que romperla en pedazos y tardó tiempo en encontrar un nuevo taller para realizar su proyecto de Pushkin.

La Rusia oficial siempre fue cruel con sus genios vivos, con los muertos célebres prefería ser hipócrita. La clásica estrofa del Monumento de Pushkin fue grabada en el pedestal con un verso censurado, eternizando tanto las palabras del poeta como el eterno miedo que despertaba. El pastiche «fui útil con el encanto vivo de mis versos» apareció en lugar del inadmisible «en mi siglo cruel canté la libertad». El verso original fue rehabilitado sólo con motivo del centenario de su muerte. Tratándose de 1937, año de la apoteosis de las purgas masivas, este cambio fue más que ambiguo. El mismo pedestal censurado es protagonista de una de las leyendas pushkinianas más románticas. Cuando el carruaje con la piedra para el pedestal entraba en Moscú se cruzó con el cortejo fúnebre de Anna Kern, a cuyo «genio de pura hermosura» dedicara Pushkin su Recuerdo del momento maravilloso, poema que cualquier ruso sabe de memoria. A la piedra de Pushkin y al ataúd de Anna Kern les había llegado la hora de la despedida.

El monumento se inauguró en 1880 con el histórico discurso de Dostoievski, quien calificó a Pushkin de «profeta aparecido para iluminar al pueblo ruso con la nueva palabra», y pronto se convirtió en el corazón del bulevar Tverskói, lugar predilecto de paseos y encuentros. «Hasta Pushkin» y «desde Pushkin», era una medida infantil que evoca en sus memorias (más parecida a un poema en prosa) Marina Tsvetáieva. Para ella el monumento encarnaba la eternidad: «Me fascinaba que nos fuéramos y volviéramos después, y que él siempre estuviera ahí». Tsvetáieva (poeta brillante del llamado siglo de plata ruso) se suicidó en 1941 en Yelábuga, una pequeña ciudad del Volga, lejos de su Pushkin. La «eternidad» de Pushkin tampoco duró mucho. En 1950 el monumento fue trasladado al otro lado de la calle Tverskaya, a una plaza con jardín en el lugar del demolido monasterio de la Pasión, hacia el cual miraba antes Pushkin pensativo desde el frondoso Tverskói bulevar. El Pravda comentaba: «No fue fácil mover el monumento, que junto con el pedestal pesa setenta toneladas», pero de un día para otro lograron desplazar al poeta. Ahora, rodeado de la muchedumbre que circula por la calle Tverskaya, entrando y saliendo de tres estaciones de metro a la vez, Pushkin parece más un mártir que un profeta, un Simeón Estilita condenado a contemplar la rebelión de las masas".

(Pigariova, T. (2001) Autobiografía de Moscú. Barcelona: Ed. Laertes, 2001, pp.183-185)


"La plaza Pushkin siempre ha ido por delante de las demás en muchos aspectos. Aquí se levantó el primer monumento a Pushkin que, aunque trasladado, no se movió de la plaza. De aquí salió en 1899 el primer tranvía de Moscú y aquí apareció la primera parada de «cocheros con motor», como se llamaba a los primeros taxis. El primer «electroperiódico» iluminó con sus letras deslizantes la fachada del Izvestia y la primera sala de cine para 2.500 espectadores se inauguró a espaldas del poeta, todo eso sin mencionar el primer McDonald's de Moscú, «el más grande del mundo», abierto también en esta plaza.

Las guías soviéticas, en sus panegíricos de la plaza, preferían evitar la antigua tipografía del periódico Madrugada de Rusia, el más conservador de todos, propiedad de Pável Riabushinski. Es obra de Fiódor Shejel, esta vez en estilo racionalista con líneas rectas opuestas a las curvas de los ventanales. Las ventanas del ático fueron añadidas más tarde y dañaron el equilibrio de la fachada. Otro añadido es fruto de la propaganda monumental de los años veinte: un proletario de formas espartanas hace girar una rueda. «Toda nuestra esperanza se apoya en los que se alimentan a sí mismos», reza la inscripción en el bajorrelieve que selló la reconversión soviética del edificio reaccionario".

(Pigariova, T. (2001) Autobiografía de Moscú. Barcelona: Ed. Laertes, 2001, pp.312-313)


 Plano de 1980 y fotografía actual con el nuevo nomenclátor alrededor de la plaza Pushkin. La calle Gorki es ahora la calle Tverskaya. La calle Chekhova se ha convertido en la Malaya Dimitrovka. Sin embargo, una de las estaciones de metro en la plaza conserva dicho nombre, la estación Chekhovskaya. Esta medida ha sido habitual en la conversión toponímica post-soviética. La calle Pushkinskaya se ha convertido (de forma sorprendente, habida cuenta del nombre de la plaza) en la calle Bolshaya Dimitrovka
(Fuente: Google Maps 25/11/2013)
 
Un primer vistazo a la plaza Pushkin permite detectar tres elementos que destacan por encima del resto. En primer lugar, la estatua de Pushkin, obra de Aleksandr Opekushin (1838-1923), inaugurada en 1880

 En segundo lugar, la redacción del periódico Izvestia, a la izquierda del monumento a Pushkin. El edificio original es el que se encuentra más alejado (en el centro de la imagen), con ventanas redondas en lo alto. Se trata de un bloque de estilo constructivista edificado entre 1925 y 1927, obra del arquitecto Grigori Borísovich Barkhin (1880-1969). El de la esquina, a la izquierda de la redacción primigenia y con el nombre del periódico escrito en la fachada, es una anexo construido en 1975, substituyendo a la derruida "Casa Famusov". Dicha ampliación provocó que, por motivos estéticos, en 1979 la Casa Sitin fuese desplazada hacia el Norte a través de la calle Gorki

 En dirección Oeste (dando la espalda a la estatua de Pushkin), y al otro lado de la calle Tverskaya, se puede ver la parte de la plaza que conecta con el bulevar Tverskoy. En los bajos del edificio de la derecha, con el letrero publicitario en la azotea, se encuentra la famosa hamburguesería que provocó colas kilométricas a principios de los años 90. Si las colas hubiesen continuado por la calle Gorki hacia la izquierda de la imagen hubiesen llegado hasta la plaza Roja y allí conectarían con las colas para visitar el Mausoleo de Lenin, tal como explica Pigariova en su libro en referencia a los sueños artísticos del conceptualismo soviético. Un montón de carne picada causó un verdadero fenómeno social sin precedentes en la URSS

 A la derecha de la estatua continúa la calle Tverskaya en dirección hacia la plaza Roja. En esa acera que se aleja por la derecha de la imagen se encuentra el hotel Lux

 La redacción del Izvestia, desde el lado Sur de la plaza. La calle Tverskaya continúa hacia el Norte en dirección a la estación de Bielorrusia

 El tercer elemento que destaca en la plaza es el Teatro Rusia (o Rossía), construido en 1961. Inicialmente fue el Cine Rusia y es obra del arquitecto Yuri Sheverdyaev (1909-2000)

 En su tiempo fue el cine más grande de Europa. Entre 1997 y 2012 se convirtió en el Cine Pushkin. Actualmente pertenece a una productora privada de teatro




 Una pasarela comunica el teatro con el centro de la plaza. La del fondo es la calle Malaya Dimitrovka

 La redacción del diario Izvestia ("Noticia"), vista desde la esquina de la plaza con la calle Malaya Dimitrovka, enfrente del teatro. En junio de 2011 la redacción se trasladó a otro lugar de Moscú. Esta obra vanguardista se encuentra ahora desocupada a la espera de una oferta para ser alquilada. El diario Izvestia se inauguró en marzo de 1917, siete meses antes de la Revolución de Octubre. Históricamente fue el órgano oficial del Soviet Supermo de la URSS, mientras que Pravda lo fue del PCUS. Desgraciadamente, el nombre del periódico ha desaparecido de la fachada




En el pasaje Bolshoy Putinkovskiy (camino del bulevar Strastnoy, en el lado Norte del teatro) se encuentra el edificio racionalista que albergó la redacción del diario conservador "Madrugada de Rusia". Convenientemente encajonada entre el teatro y la parte Norte de la plaza, allí continúa esta obra "reaccionaria" con su bajorrelieve en la fachada que sirvió para "reconvertirla ideológicamente" tras la Revolución de Octubre. El periódico pertenecía a Pável Riabushinski, cuya familia era propietaria de la casa modernista donde luego vivió Gorki (que salvó la vida a uno de los hermanos). Ambas construcciones son obra de Fiódor Shéjtel. La planta baja del antiguo diario está ocupada actualmente por una óptica, a la cual se accede bajo la peculiar marquesina de la derecha. Observando todas las fotos se puede seguir la evolución estética de la fachada del edificio racionalista. En la segunda imagen, probablemente anterior a 1917 (la placa "proletaria" aún no había sido instalada), se ve el bloque original sin ventanas en el ático. En la cuarta fotografía (realizada en tiempos soviéticos) han aparecido los ventanales comentados por Pigariova. Sin embargo, en la última foto (actual) dichas ventanas han vuelto a desaparecer, recuperando la parte superior del edificio el aspecto proyectado por Shéjtel. Por otro lado, ni en la segunda ni en la cuarta imágen existe la marquesina que cubre la entrada de la derecha. En cambio, las fotografías actuales muestran esa doble cubierta recta y redondeada (diseñada así para mantener el equilibrio con las formas rectas y curvas de la fachada) instalada probablemente mucho después de la primera reforma y que no ha sido eliminada tras la disolución política (y estética) de la URSS 



 Estas tres imágenes históricas (y el montaje de la cuarta fotografía) muestran la posición que ocupó la estatua de Pushkin entre 1880 y 1950, antes de ser desplazada hasta la acera contraria y sufrir un giro de 180º (pasó de mirar hacia el bulevar Strastnoy a hacerlo hacia el bulevar Tverskoy). El edificio que había frente a la estatua era el Monasterio Strastnoi ("de la Pasión"), cerrado en 1919 y reconvertido en 1928 en el Museo del Ateísmo (imagen superior derecha de la composición). En 1938 fue demolido dejando en su lugar el espacio vacío que hoy en día ocupa la zona ajardinada de la plaza (frente a la redacción del Izvestia). Doce años después la estatua de Pushkin fue desplazada hasta ese espacio, en el sitio exacto donde se encuentra en la actualidad. En la segunda y la tercera fotografía se ve la evolución del parque móvil alrededor del monumento (las imágenes están invertidas desde el punto de vista temporal). En este lugar aparecieron las primeras líneas de tranvía de Moscú y los primitivos taxis que recorrían la ciudad
En el minuto 5:04 de este vídeo se puede ver la maniobra realizada en 1950 para hacer rodar la estatua de Pushkin hacia la plaza que llevaría su nombre





 Fotografías personales de la estatua del poeta ruso Aleksandr Pushkin (Moscú, 1799 - San Petersburgo, 1837), muerto prematuramente en un duelo a los 37 años. Fueron realizadas en agosto de 2006

Fotografía de principios de los años ochenta desde el centro de la plaza Pushkin, con la fuente en primer término
 El traslado de la estatua de Pushkin supuso también la remodelación del final del bulevar Tverskoy. En este fotomontaje se observa como la casa del lado izquierdo del paseo fue demolida. De esta manera, el final de bulevar (punto de encuentro con la calle Gorki) quedó ensanchado

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